Ruido en el Sistema

27 de Enero de 2016

VMware la tiene complicada en el 2016; la firma proyecta que sus ventas crecerán apenas 2%

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VMware cumplió con las expectativas del mercado este trimestre, y sin embargo ha dejado un muy mal sabor de boca, en vista de la larga lista de problemas que están haciendo mella en su rendimiento. Estos problemas han obligado a la firma a proyectar que sus ventas solo crecerán un 2% este año.

Las acciones del fabricante de software de virtualización, VMware, se fueron al foso este miércoles, registrando una estrepitosa caída del 9,82%. La pérdida en su capitalización refleja la opinión de los inversores respecto a su más reciente reporte trimestral, el cual incluye cifras muy buenas para el último periodo del 2015, pero ofrece una orientación decepcionante para el año 2016. Entre las buenas noticias se encuentra un incremento del 10% en la facturación, que alcanzó los 1.870 millones de dólares, al igual que un aumento del 14,4% en los beneficios, que contabilizaron 373 millones de dólares. La compañía informó que las ventas de licencias crecieron un 6%, mientras que la recaudación por servicios se expandió un 12,6%.

Y allí termina el lado positivo del informe, pues en adelante la cosa se pone bastante fea. Comencemos por mencionar que la firma ha comunicado que tiene previsto despedir 800 empleados, lo cual se traduce en costes por reestructuración de entre 55 y 65 millones de dólares en el primer semestre de este año. A falta de detalles sobre el tema se desconoce si la iniciativa de reducir la plantilla ha sido una petición de Dell, que el pasado mes de Octubre presentó una oferta de 67.000 millones de dólares para adquirir a EMC, la casa matriz de VMware.

El acuerdo, que de concretarse se convertiría en la fusión más costosa en la historia de la industria tecnológica, sería financiado a través de la contratación de una deuda importante por parte de Dell, la cual espera pagar liquidando algunos activos de la federación de compañía de EMC. Este detalle ha sido clave para que el mercado le diera la espalda a VMware, que desde entonces ha perdido alrededor de 40% de su capitalización, ya que no existe certeza alguna sobre los planes que el eventual nuevo propietario tiene para el negocio. La única acción de Dell hasta ahora ha sido crear una tracking stock vinculada a VMware, con la cual espera pagarles a los accionistas de EMC cuando el trato se cierre. Una tracking stock es básicamente una acción que no otorga derecho a votar en las juntas ni permite el acceso a los dividendos que pague la compañía, y por ende los actuales accionistas de VMware han protestado esta medida dado que temen que los títulos sean puestos en venta tan pronto como los accionistas de EMC los reciban. Además la medida entrega a Dell el control total de las decisiones sobre VMware con apenas un 28% de las acciones -porcentaje que ha decidido conservar.

EMC le ha echado leña al fuego al anunciar tras la adquisición de Virtustream -empresa que ofrece soluciones en la nube- que esta última seria operada a través de una sociedad con VMware, lo cual implicaba que la empresa de virtualización tendría que agregar a su balance las pérdidas del nuevo miembro del equipo. Finalmente esta alternativa fue descartada en respuesta a las airadas protestas de los accionistas de VMware, pero no sin antes dejar su marca en la cotización de la firma.

Y hablando de la nube, es precisamente la popularidad de este segmento lo que ha acabado por transformarse en una verdadera pesadilla para VMware. Ello se debe a que la empresa se especializa en soluciones que aceleran el procesamiento de múltiples programas en simultáneo en los ordenadores de sus clientes, pero esta necesidad desaparece si el software está alojado en una plataforma cloud. Por esta razón compañías como Amazon y Microsoft han estado erosionando el negocio de VMware. La directiva ha reconocido este problema, confirmando que trabajan en nuevos productos para recomponer su oferta y evitar el éxodo de clientes, pero mientras esto ocurre las ventas de la compañía se ralentizaran hasta un vergonzoso 2% este año, en lugar del crecimiento del 9% que estimaban los analistas. Quizás por esta razón quien hasta ahora ejerciera como director financiero de la empresa, Jonathan Chadwick, ha preferido decir adiós, cediendo su lugar a Zane Rowe, que ocupaba la misma posición en EMC.

 
Categorías: Q4-15 | VMWare