Ruido en el Sistema

21 de Enero de 2016

Suenan las 12 campanadas para Netflix, la cenicienta de la industria tecnológica

1736 Visitas

Comienza a desmoronarse el aura de invencibilidad que rodeaba a Netflix, compañía que el año pasado duplicó su valoración a pesar de no ofrecer rentabilidad ni perspectivas claras del futuro del negocio. Ahora en cambio los analistas se han tomado en serio la tarea de valorar a la firma en función de sus reportes, en lugar de confiar en sus promesas.

El pasado martes pudimos conocer los resultados trimestrales de una de las consentidas del mercado durante el año 2015. Nos referimos por supuesto a la firma de streaming, Netflix, que el día de hoy cerró con una pérdida del 5% en su cotización, demostrando que el mercado no está nada satisfecho con los números que ha presentado. Entre lo más destacado del reporte se encuentra una caída del 48% en los beneficios, que alcanzaron los 43,2 millones de dólares. Dicha cifra, aunque se ubica significativamente por encima de las proyecciones de los analistas, ya ha sido denunciada como una falacia, pues allí estarían incluidos 13 millones en compensaciones tributarias que evidentemente no constituyen ganancias. Por otro lado, tenemos que las ventas totales del negocio crecieron un 23%, hasta los 1.820 millones de dólares, rozando las estimaciones de Wall Street.

Pero el verdadero apartado que no cumplió con las expectativas del mercado fue el crecimiento de la base de abonados en los EE.UU., ya que este indicador contabilizó 1.560.000 nuevos suscriptores, o lo que es lo mismo, unos 100.000 usuarios menos de lo esperado, si bien ello no evitó que se cumpliera con la meta de recaudación en las operaciones domésticas. En cambio la historia fue completamente opuesta a nivel internacional, donde la empresa captó un total de más de 4 millones de abonados, superando en 500.000 usuarios su propia orientación. No obstante este logró no fue suficiente para evitar que Netflix incurriera en una nueva pérdida en sus operaciones internacionales.

Es importante comprender lo que estos datos nos indican, dado que la valoración de la compañía -que ahora mismo cotiza en 102,35 dólares- responde en buena medida a su capacidad de atraer nuevos suscriptores. Y es que por extraño que parezca, en Wall Street el grueso de los analistas parece estar de acuerdo en dejar de lado todos los análisis técnicos y numéricos cuando se trata de esta firma, lo cual permitió a la compañía duplicar su valoración en 2015 a pesar de tener problemas de rentabilidad, e ignorando las dificultades que supone estimar su crecimiento a futuro. No en vano una publicación reciente de la revista Forbes ha llamado a Netflix “una casa de naipes” -sin duda jugando con el título de la popular serie House of Cards-, denunciando con cifras que el activo está absolutamente sobrevaluado.

Los gastos operativos de Netflix consumen por completo su cash flow.

Los gastos operativos de Netflix consumen por completo su cash flow.

Para ahorrarnos los tecnicismos sobre beneficios por acción y otros indicadores que requieren de cálculos extensos, evaluemos las perspectivas de la empresa en base a algunas variables puntuales:

1. La posibilidad de que su mercado doméstico se haya saturado. La primera señal de ello es la continua ralentización del total de suscriptores en los EE.UU., situación que se hizo patente durante el segundo y tercer trimestre del año pasado. Además es innegable que es en este mercado donde Netflix enfrenta la mayor competencia, al tener rivales como Hulu, Amazon y HBO GO, entre otros. La peligrosidad de este escenario radica en que es el único segmento rentable del negocio.
2. Esto nos lleva a hablar del mercado internacional, donde Netflix anunció con orgullo hace apenas unos días que ha completado su expansión a 190 países del globo. Esta es sin duda es una hazaña sorprendente, pero más impresionante aun será la factura que deberá cubrir la empresa para sostener sus operaciones a tal escala y desarrollar una campaña de marketing mundial para dar a conocer su oferta. Y no podemos olvidar que no todos los países tienen el mismo patrón de consumo y la capacidad de gasto de los EE.UU., o dicho de otra forma, su rentabilidad no está comprobada.
3. Los gastos por desarrollo de contenido y adquisición de licencias son monstruosos. Netflix ha informado que planea presentar 600 horas de contenido original, repartido en más de 30 series y 35 shows infantiles, sin olvidar las películas y documentales. El año pasado la compañía produjo unas 450 horas de contenido y ello le costó cerca de 6.000 millones de dólares. A esto debemos sumar la adquisición de contenido de los grandes estudios, que cada vez se la ponen más complicada a Netflix en vista de que se ha convertido en un rival de peso. El saldo de esta política ha sido un cash flow negativo en el balance contable de la empresa.
4. Y hablando de rivalidades, no debemos olvidar que la competencia ha tomado medidas para evitar quedar rezagada, la más reciente de las cuales fue una alianza entre Alibaba y Disney para tomarle la delantera a Netflix en el codiciado mercado chino.

En conjunto, estos elementos son suficiente para poner en duda las aspiraciones del rey del streaming de ofrecer rentabilidad a partir del 2017. Los analistas en cambio ya mencionan que esta meta podría demorarse unos seis años más. Por estas razones se habla del 2016 como el año en que Wall Street se tomará en serio la tarea de valorar a Netflix de la manera correcta.

 
Categorías: Netflix | Q4-15