Ruido en el Sistema

16 de Julio de 2015

Intel sorprende a los pesimistas con una facturación por encima de las estimaciones

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Intel ha sorprendido al mercado al lograr ventas y beneficios por encima de las conservadoras estimaciones de los analistas. El pesimismo previo al anuncio estaba inspirado por la debilidad que muestra el mercado de ordenadores, pero la compañía ha demostrado que puede compensar esta merma con los ingresos que generan los procesadores para equipos distintos a las PCs.

Ha llegado el momento de repasar los resultados trimestrales de Intel, el peso pesado de la industria de semiconductores, así considerado pues sus chips pueden encontrarse en más del 80% de los nuevos ordenadores que se venden cada año, y en el 99% de los servidores del globo. Y es precisamente por su estrecha relación con el mercado de PCs, el cual atraviesa un momento difícil por la caída en las ventas de nuevos equipos, que en Wall Street se temía que la firma reportaría cifras modestas este periodo. En cambio, Intel demostró el día de ayer que su negocio se encuentra lo suficientemente diversificado para sostener sus finanzas a pesar de la merma en las ventas de ordenadores.

Fue así como la compañía, a pesar de registrar una ligera contracción en sus ventas en términos anuales, consiguió superar las proyecciones de los analistas, al anunciar un total de 13.200 millones de dólares en facturación. Asimismo, aunque los beneficios netos se redujeron un 4% en comparación con el mismo periodo del año previo, estos acabaron cómodamente por encima de las estimaciones de los profesionales financieros, totalizando 2.710 millones de dólares.

Al evaluar las ventas por divisiones, encontramos que el Client Computing Group, unidad que engloba tanto los procesadores para PCs como los chips para equipos móviles, continúa representando la mayor fuente de ingresos de la empresa, aportando un 57% de la facturación total. Esta línea de negocios registró una caída del 13,5% en sus ventas, debido a una contracción del 10% en el total de unidades comercializadas, así como también a causa de una reducción del 3% en el precio promedio de ventas. Este resultado está en línea con las cifras reportadas por la investigación de mercado, la cual indica que las ventas de ordenadores habrían cedido un 9,5% durante el segundo trimestre del año.

La segunda división más grande es la correspondiente a los semiconductores para data centers, la cual aporta un 29% de los ingresos totales de Intel. Esta unidad exhibió un crecimiento cercano al 10% anual, y un 5% de aumento en el precio promedio de venta por unidad. Con números como estos la división de data centers se ha convertido desde el trimestre pasado en el apartado que ofrece el mejor rendimiento en términos de beneficios operativos. Y es precisamente este hecho el que ha llevado a la directora financiera de Intel, Stacy Smith, a declarar con optimismo: “Realmente puedes ver la transformación de nuestro negocio… En un mundo donde el mercado de PCs está a la baja casi 10%, nosotros apenas si perderemos muy poco en total”.

El cambio al cual hace referencia la señora Smith no se limita al crecimiento del negocio de data centers, sino también a la importancia que han ganado las ventas de procesadores para equipos distintos a las PCs, como los utilizados en los segmentos de Internet de las Cosas, y memorias flash, unidades que en conjunto proporcionan un 40% de los ingresos totales de Intel, y el 70% de los beneficios operativos. Por el contrario, en la división de software -que genera cerca de 4% de las ventas-, la facturación ha estado cayendo a causa de las continuas pérdidas de mercado de McAfee.

Adicionalmente, tal y como reportábamos el trimestre pasado, la firma ha tenido que implementar importantes recortes en sus gastos de capital para sostener sus márgenes brutos por encima del 60%. Esta estrategia se ha implementado a través de un recorte de 1.000 millones de dólares en el presupuesto para nuevas fábricas y equipos, convirtiéndose en la segunda reducción presupuestaria que se implementa este año -para un acumulado de 23% de ahorro-, dejando el total disponible para este concepto en torno a los 7.700 millones de dólares.

Con los recortes en marcha, y la facturación diversificándose para minimizar el impacto de la contracción en el mercado de PCs, la firma proyecta que conseguirá incrementar sus ventas hasta los 14.300 millones de dólares, sorprendiendo de manera muy positiva a los analistas, que hasta entonces estimaban que los ingresos del próximo trimestre difícilmente superarían los 14.000 millones de dólares. Esta noticia fue muy bien recibida entre los inversores, que ayer recompensaban a la acción con una subida del 9,2% en operaciones en horario extendido, aunque el entusiasmo se disipó durante las transacciones de hoy, y el activo apenas si terminó con una ganancia del 0,71%.

La ralentización del alza en la cotización puede explicarse en el hecho de que la empresa ha anunciado un retraso superior a los seis meses en el lanzamiento de su nueva generación de chips, lo cual significa que no será hasta 2017 que podamos contar con los primeros procesadores de 10 nanómetros de Intel. Y además de enfrentar problemas de ejecución en su proceso de miniaturización, en la compañía también tienen muy cuesta arriba el poder cumplir con su meta de facturación para este año fiscal, pues aunque ahora mismo proyectan que perderán 1% en comparación con el año previo, necesitarán que las ventas den un salto de 13% en la segunda mitad del año para lograr su objetivo. Semejante salto no ha sido posible en los últimos cinco años, y es poco probable que ocurra ahora, ya que se estima que el lanzamiento de Windows 10 no será suficiente para animar a los consumidores a comprar nuevos ordenadores.

 
Categorías: Intel | Q2-15