Ruido en el Sistema

26 de Febrero de 2015

HP lo apuesta todo a la división de su negocio

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HP busca desesperadamente diversificarse para sobrevivir en el mercado tecnológico moderno. Su historia parece semejante a lo sufrido por IBM en los últimos años.

Hace un par de días Hewlett-Packard presentó resultados correspondientes al cuarto trimestre del 2014, dejando un saldo nada halagador para la firma, y ofreciendo más dudas que respuestas al mercado. La firma que ya registra tres años sin reportar crecimiento, acabó el periodo con 1.370 millones de dólares en beneficios, lo cual representa una contracción del 4,4% en términos anuales. Las ventas, por su parte, hicieron lo propio al perder un 4,7% anual y cerrar en 26.800 millones de dólares, cifra que además se ubica por debajo de las proyecciones de Wall Street. Con este resultado HP contabiliza reducción de su facturación en 13 de los últimos 14 trimestres, siempre en referencia a la evolución anual.

A pesar de ello la empresa logra exprimir ganancias de sus ventas decrecientes, una habilidad que es atribuible al trabajo de Meg Whitman, directora ejecutiva de HP, quien desde su llegada se ha ganado la confianza del mercado a base de generar beneficios y mejorar el flujo de efectivo. Una estrategia que ha utilizado para lograr este objetivo ha sido la de reducir la plantilla de la firma, política que continuó este trimestre con el despido de 2.800 empleados, y que al cierre del año fiscal 2015 habrá acumulado varias decenas de miles de empleados cesados en una firma que apenas el año pasado contaba más de 300.000 trabajadores. Esta tendencia podría revertirse hacia el final del año cuando se concrete la división del negocio de HP en dos compañías públicas independientes: HP Enterprise, que ofrecerá equipamiento corporativo, software y servicios de consultoría, y HP Inc., enfocada en el negocio tradicional de PCs e impresoras.

Es precisamente aquí donde surge la primera duda del mercado. En palabras de Toni Sacchonaghi, analista de Bernstein Research: “la magnitud de los costes [anunciados] fue mucho mayor de lo que esperábamos. De hecho, la magnitud de los costes es sorprendente dado que no parecen incluir ningún coste por reestructuración incremental de la plantilla, lo cual ha sido ampliamente sugerido por lo ejecutivos que habrá de ocurrir”. Actualmente la plantilla de HP comprende 44.000 empleados, pero indudablemente habrá de reclutar con miras a dotar de personal la nueva empresa de la marca.

Asimismo, los costes a que hace referencia Sacchonaghi fueron presentados en la forma de recortes al cash flow de la empresa -liquidez disponible- que alcanzan la importante cifra de 3.000 millones de dólares, cortando a la mitad el flujo de caja proyectado en principio. Recordemos que las mejoras en este indicador de liquidez han sido en buena parte responsable del comportamiento positivo de las acciones, y al contraerse también podría hacerlo la cotización de la firma. Como ejemplo, durante el trimestre que nos ocupa la liquidez registró una pérdida de 73 millones de dólares, ya que HP distribuyó 1.900 millones de dólares a los accionistas, repartidos entre pago de dividendos y recompra de acciones. En adelante, y para todo el año fiscal 2015, tan solo se dispondrán de entre 3.500 y 4.000 millones de dólares en flujo de caja. Esto ha encendido la alarmas respecto a la posibilidad de que HP se convierta en un caso de “value trap” –acción que parece subvalorada y con potencial de crecimiento, pero que efectivamente no genera rendimientos.

Un problema adicional es la fluctuación cambiaria negativa, factor al cual HP achacó su decepcionante rendimiento trimestral. De acuerdo con la firma, el 65% de sus ingresos provienen de mercados internacionales, y la mayoría de ellos se generan en el subconjunto EMEA. Luego, de no ser por el fortalecimiento del dólar a nivel mundial, la facturación solo se habría reducido un 2% en lugar de casi 5% como ocurrió en realidad. Algunos analistas llegaron incluso a mencionar que el impacto cambiario los había tomado por sorpresa, con Toni Sacchonaghi a la cabeza, recordando que irónicamente la fluctuación cambiaria solo es mencionada cuando actúa en forma negativa, pero apenas se menciona como ejemplo de previsión cuando se logra un efecto positivo.

En todo caso la firma aseguró que buscará compensar este factor, y la reducción del flujo de caja, sin que ello signifique reducir la inversión en segmentos que manifiestan crecimiento. Esto no será una tarea fácil, pues por ahora el crecimiento se limita a lo que un futuro será HP Enterprise, mientras que el negocio tradicional muestra una tendencia negativa. Sobre este particular se expresó Brian Alexander, analista de Raymond James: “mientras algunos inversores han decidido ver estos factores como temporales, los fundamentos subyacentes a los largo de la mayoría de las líneas de negocio de HP probablemente no mejorarán. El crecimiento [del segmento] de PCs y los márgenes [del segmento] de impresión han alcanzado un techo, y el hardware para el mercado corporativo es plano, las ventas por servicios se contraen más del 10% y sus márgenes todavía son de un dígito bajo”.

En este marco, a pesar de que la compañía asegura avanzar cómodamente en su plan de reestructuración, resulta preocupante que la firma intente cambios radicales en momentos en que las condiciones macroeconómicas y el comportamiento del gasto en IT no son en lo absoluto favorables. A ello se suma la competencia de marcas como Oracle e IBM, y la poca paciencia del mercado ante la decepcionante orientación a futuro. Así, solo queda esperar que la escisión de la compañía y su nuevo foco en una oferta que incluye Big Data y servicios en la nube, sea suficiente para sacar a flote lo que la dependencia al mercado de PCs ha anclado al fondo.

 
Categorías: HP | Q4-14