Ruido en el Sistema

05 de Febrero de 2016

EMC sufre las consecuencias de descuidar su negocio mientras avanza en su fusión con Dell

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EMC ha publicado su más reciente reporte trimestral, y en este se hace patente las dificultades que enfrenta el negocio, no solo por la obsolescencia de su oferta, sino también por el complejo proceso de fusión que sigue con Dell. Y en medio de esta tormenta la subsidiaria de EMC, VMware, aparece como principal afectado.

A principios de la semana pasada el fabricante de equipos de almacenamiento EMC dio a conocer su balance financiero, en el cual destaca una contracción del 33% en los beneficios, que totalizaron 771 millones de dólares, en base a ventas por el orden de los 7.010 millones de dólares, lo cual representa un aumento de apenas 0,05% en dicho indicador. Los directivos de la empresa se han apresurado a señalar que la facturación pudo haber crecido un 3% de no ser por la apreciación del dólar durante el 2015. Esta noticia, sin embargo, apenas si movió la cotización de la firma un 1,1% en la jornada del 27 de Enero.

El avance en la recaudación de la empresa es de hecho una sorpresa positiva, ya que casi todas las divisiones del negocio tuvieron ingresos menores a los que registraban hace un año. Las unidades de Infraestructura de la información, Almacenamiento de información, Contenido empresarial y RSA -cyberseguridad- vieron declinar sus ventas entre 4% y 10%. Por el contrario, VMware -firma de virtualización- y Pivotal -que ofrece analíticos y otras soluciones- aumentaron su facturación un 10,3% y 27,7%, respectivamente. Pero la buena facturación de VMware, que es considerada la joya de la corona en la federación de compañías que controla EMC, no salvó a la primera de desplomarse alrededor de 40% en los últimos tres meses del año pasado, en una clara muestra de que los inversores desconfían del rol que jugará cuando se concrete la fusión EMC-Dell.

Las ventas de EMC apenas si crecieron un 0,05% en T4.

Las ventas de EMC apenas si crecieron un 0,05% en T4.

Recordemos que Dell presentó en Octubre pasado una oferta de 67.000 millones de dólares para hacerse con el control de EMC, lo cual lo convierte en el acuerdo más caro en la historia de la industria tecnológica. Sin embargo el trato obliga a Dell a incurrir en una inmensa deuda para financiar la operación, y además la misma estaría sujeta a una factura tributaria por el orden de los 9.000 millones de dólares. Por esta razón se especula que el fabricante de ordenadores intente liquidar algunos de los activos de EMC tan pronto se concrete la compra, con la finalidad de recuperar rápidamente parte de lo invertido. Es precisamente allí donde comienzan las dudas respecto a VMware, ya que sin importar cuantas veces se pida a Dell que explique sus planes para esta compañía, los futuros propietarios del negocio no han emitido ni una palabra al respecto.

Semejante incertidumbre además de hacer mella en la capitalización de VMware, ha depreciado a EMC, y por tanto hace más complicado que Dell encuentre el financiamiento que necesita o recupere sus fondos vendiendo porciones de la firma de almacenamiento. Esto ha aumentado la probabilidad de que el acuerdo se rompa, si bien existen penalizaciones bastante altas en caso de que alguna de las dos empresas renuncie al trato -2.500 millones para EMC y 4.000 para Dell. Las discusiones sobre la pertinencia y viabilidad del acuerdo han copado las discusiones sobre EMC en los últimos meses, y por ello en un intento por calmar las aguas su director ejecutivo, Joe Tucci, aprovechó la presentación de los resultados para ratificar que la operación sigue adelante bajo los términos originales.

Y mientras el mercado discute este tema nadie parece percatarse de que EMC tiene problemas más urgentes, como el hecho de que su portafolio de productos se está volviendo obsoleto ante la popularidad de las soluciones en la nube, tendencia que hace innecesaria la adquisición de nuevos equipos de almacenamiento y de software instalable que ayude a clasificar e interpretar grandes cantidades de datos y archivos. Esto deja en una situación complicada a la empresa, que con fusión o sin ella, necesita innovar para sostener sus ingresos. Lamentablemente es poco lo que sabemos sobre la estrategia que desplegará para lograr dicho objetivo, dado que mientras se negocia el acuerdo con Dell la ley prohíbe la difusión de una orientación detallada.

 
Categorías: EMC | Q4-15