Ruido en el Sistema

29 de Enero de 2016

El acoso a Qualcomm no cesa: sus beneficios trimestrales caen un 24%

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El líder en chips para móviles volvió a decepcionar a los mercados, tanto en ventas como en beneficios. Problemas legales, macroeconómicos y una creciente competencia podrían incluso hacer peligrar la unidad de la empresa

Qualcomm, el mayor productor global de chips y módems para móviles, ha vuelto a demostrar que el mundo de los smartphones está entrando en un periodo de vacas flacas, después de una década de crecimiento formidable.
Sus beneficios cayeron un 24% desde el mismo trimestre del año pasado, hasta 1.500 millones de dólares; sus ventas, un 19%, hasta 5.780 millones. Ya el trimestre anterior había sido complicado para la firma más importante de San Diego. De esta manera llegaba Qualcomm a estos resultados trimestrales, con una acción rozando los mínimos anuales pese a haber recomprado acciones por valor de 11.200 millones de dólares durante el 2015.

Y sin embargo, la directiva se jactaba de haber superado sus propias estimaciones, aludiendo a una relativa fortaleza en los chips para 3G/4G y una disciplina férrea en el control de costes (hasta 600 millones de dólares en recortes este año, con un objetivo de 1.400 millones de dólares en el largo plazo). Pero para Wall Street esto no era suficiente, y sus acciones caían casi 8% tras el anuncio.
Cierto es que Qualcomm consiguió vender 242 millones de chips, prácticamente al límite máximo de sus propias expectativas para el trimestre, pese a que esta cifra represente un 10% menos que el año anterior.

Aunque Qualcomm sea responsable de parte de su desgracia (Samsung se negó a utilizar la anterior versión de su chip más conocido, el Snapdragon, después de múltiples problemas técnicos), Qualcomm es un buen barómetro de la industria de la telefonía móvil. Y si la esperanza de esta industria era China, la esperanza se está desvaneciendo, en particular entre las marcas de gama más alta, donde el crecimiento ya no llega al 10%. Por otro lado, esas mismas marcas en el espacio premium (principalmente, Apple, Samsung y Huawei) están reduciendo paulatinamente la subcontración de componentes, e incluso diseñando sus propios chips, con el fin de diferenciarse de sus competidores (pese a que persistan rumores que Apple podría reemplazar Qualcomm por Intel.

Qualcomm cada vez tiene mas competencia de fabricantes de hardware

Qualcomm cada vez tiene mas competencia de fabricantes de hardware

Y los problemas no se limitan a la división de fabricación de chips: Qualcomm recibe una gran parte de sus beneficios a partir de licencias que cobra por el uso de sus patentes para chips. Este negocio no solo esta  también cayendo, sino que ha sufrido numerosos ataques por parte de las autoridades antimonopolio de Corea del Sur, Taiwán, EE.UU y la UE. Es la razón por la cual algunos clientes chinos no están pagando sus facturas hasta que la situación se resuelva en EE.UU. Para colmo, LG también ha demandado a Qualcomm recientemente, aludiendo que pago demasiados royalties: Qualcomm ha provisionado 100 millones de dólares en caso de que este litigio prospere.

Qualcomm, pese a que todos estos problemas se añada la presion de fondos buitres para que se haga una escisión de la compañía entre la división de patentes y la de fabricación (hasta se rumoreaba que Intel podría comprar la parte de fabricación), defiende su visión de un futuro radiante.
En primer lugar, que Qualcomm está en una posición privilegiada para abordar mercado adyacentes, como el automovilístico, el del Internet de las Cosas y, particularmente, el de servidores, donde Intel impera. Estos mercados podrían representar una oportunidad anual de 25.000 millones de dólares. El mercado de servidores es quizás el más alcanzable: Qualcomm ya trabaja con Xilinx (quien se rumorea podría comprar) en este sentido.
En segundo lugar, la eterna esperanza de los mercados emergentes: todavía existe todo un mercado en China (optimistas lo cifrarían en 700 millones de usuarios que están deseando tener un teléfono 4G) e India y África (los mismos optimistas considerarían que casi 1.000 millones de usuarios en el país también están esperando a conectarse en redes 3G/4G).

Pero todos estos sueños no son para el corto plazo. Para el corto plazo hay más recortes de ventas: quizás hasta un 25% menos y unos beneficios decepcionantes para Wall Street. Los fondos buitre van a seguir sobrevolando los cielos de San Diego.

 
Categorías: Q4-15 | Qualcomm